Onfray 5 Desagravio a los sofistas

Buenas noches, gracias por estar aquí, una vez más gracias por su fidelidad Hemos tornado la página en esta filosofía hedonista, en la historia de la filosofía escrita por Platón, de cierta manera se hicieron a un lado a los materialistas abderitanos, Demócrito y Leucipo de quien ya hablamos, volveremos a encontrarlos, porque Demócrito conoció a Protágoras, recuerden la historia de Demócrito caminando en el puerto, donde descubre a un personaje que le pareció bastante inteligente, era un cargador y se convertirá en su secretario y en el Protágoras que sabemos el gran sofista de quien se habla cuando se habla de los filósofos sofistas, hay entonces una filiación, les ahorro los pequeños detalles, hubiéramos podido considerar a Anaxarco, o a Hiparco que son filósofos de quienes se habla muy poco y de los que queda realmente poca cosa, pero que nos permite ver cómo el materialismo de Abdera de deshace un poco, cómo también hay que desconfiar de las etiquetas demasiado estrictas, porque Anaxarco pasa por pitagórico, ya vieron que Pitágoras y Demócrito no eran muy cercanos, y lo que sucede es que en esa época se podía ser seguidor de Pitágoras y de Demócrito o al menos materialista, y no había problema en eso, de hecho la filosofía era una especie de sabiduría popular en esa época y para hablar de esos dos filósofos habría sido necesario entrar un poco en el detalle de algo que parece las fábulas de Esopo, o de Fedro, que conocen a través de La Fontaine y que presentan una sabiduría popular que no carece de interés

Decidí pasar rápidamente sobre esa filiación para abordar más directamente a los sofistas y proponerme desagraviarlos Voy a hablar de determinismo semántico, es un paréntesis para revisar el sentido de ciertas palabras que provienen de la filosofía y que son a veces utilizadas de manera trivial o vulgar y le propongo un desagravio de los sofistas, y les diré porqué es consistente el pensamiento de los sofistas, contrariamente a lo se ha venido diciendo y les voy a decir un par de cosas sobre Antifón de Atenas, para que en fechas futuras podamos ver a partir de qué -al menos es mi hipótesis- Antifón inventa, de cierta manera, el psicoanálisis Es una propuesta audaz, pero sólida, aparentemente Entonces, sobre la cuestión del determinismo semántico, sobre el hecho de que ciertas palabras son utilizadas y dan problemas a pesar de dar la impresión de ser unívocas, la palabra “sofista” es problemática, hablaba yo hace un rato, con un agente inmobiliario —nadie es perfecto— y este me preguntaba de qué iba a hablar hoy, y le dije que iba a hablar de los sofistas y me contestó que bien, que los sofistas estaban bien Porque hay una especie de olor a azufre, sin que se sepa verdaderamente lo que había alrededor de ese término o detrás de ese término, hay esa idea de que los sofistas o los cínicos son gente que puede ser simpática porque les son antipáticos a la mayoría

Hay que poner atención a ciertas palabras y la palabra filósofo es una de ellas, recuerdo a una anciana en un tren, como los de las historias de Maupassant, un día contaba todos los males que le habían ocurrido, había perdido a toda su familia en catástrofes extraordinarias, hizo una pausa y dijo que “había que ser filósofo” Y me pareció que entre lo que ella contaba y lo que concluyó, había seguramente una historia de desplazamiento semántico que nos permite decir que Parménides es un filósofo y también la señora del tren, al menos ella intentaba serlo, la palabra es problemática, algunos dicen que se es filósofo cuando se es profesor de filosofía, otros consideran que no es así y que uno lo es más que el otro, algunos consideran que los filósofos no los son porque pasan en la televisión, o que lo son por la misma razón, y hay cierto número de acepciones para el término y sigue siendo problemático por más que se discuta Por ejemplo, cuando se oponen los idealistas a los materialistas, hay una opción absolutamente filosófica en el idealismo y en el materialismo, y de hecho, hay una gran fractura en la historia de la filosofía, entre los idealistas y los materialistas, hubo una pregunta al principio de los seminarios, recuerden, de alguien que consideraba que el materialismo tenía que ver con el consumo y con el consumismo de los años 68, y bien esa es una acepción, pero no es la única, el materialismo, ya lo vimos con Leucipo y Demócrito, es un individuo que reduce el total de la realidad a la materia y que proponiendo una física, conduce a una ética y en este caso una ética hedonista, entonces, idealista y materialista son también términos problemáticos Y ni hablar de vivir como un epicúreo, porque cuando se va al diccionario, —entraremos en el detalle sobre la cuestión de Epicuro y ser epicúreo— pero supone en un primer sentido, vivir según la doctrina de Epicuro, que supone que satisfagamos los deseos naturales y necesarios, lo cual no es mucho, es beber cuando se tiene sed, es comer cuando se tiene hambre, no va más allá, y no es beber vinos finos y comer hígado de ganso, es beber agua y comer una tostada con queso, ese es al menos el ejemplo que nos da Epicuro, es de un nivel frugal, y cuando se toma el segundo sentido del epicúreo, es el gozador, el amante de cigarrillos, whisky y chicas guapas, de cierta manera no tiene mucho que ver, a priori, una vez más con el sentido original, y sin embargo, los sentidos se imbrican y proceden los unos de los otros, es lo mismo con “hedonismo” desde hace años, lucho tratando de explicar que un hedonista no es la caricatura que se hace y que hay una dimensión esencialmente filosófica en el hedonismo, en oposición al hedonismo trivial el consumista y el hedonismo filosófico, el uno es de hecho el remedio del otro Lo mismo con el término “estoico” y verán que estoy tratando de hacer un panorama de los términos que procede esencialmente de la filosofía antigua, ser estoico, soportar el dolor, aceptar que me corten un brazo sin chistar ni quejarse, y no es necesariamente falso, tiene que ver con Epicteto que un día ve a su amo —eran especiales en esa época— y este le tuerce la pierna y Epicteto le dice: deja, que me vas a romper la pierna y el amo continúa y le quiebra la pierna y Epicteto le dice: ¿ya ves? te lo había dicho

Y el estoicismo del estoico, es decir de ese que soporta el dolor sin protestar, sin quejarse, tiene también una relación, el trivial y el filosófico, en que el filosófico se degrada hacia el trivial, merece su historia Ahí tienen un tema de tesis para los eventuales estudiantes presentes en la sala Con los cínicos, es lo mismo, escribí toda una obra para mostrar cómo el cinismo vulgar de un Bernard Tapie y de algunos otros —hablaré de Sarkozy más tarde, no ahora— pero puede ser considerado como si supusiera o apelara a un cinismo filosófico, siendo uno el remedio del otro Es lo mismo con los términos de lugar Cuando los estudiantes van al liceo no saben necesariamente que el liceo era el nombre de la escuela de Aristóteles, cuando se entra a la academia, no se sabe necesariamente que era el nombre de la escuela de Platón, y lo mismo, cuando van a su jardín a cosechar sus legumbres, pueden estar entrando en el sitio en que Epicuro enseñaba sus historias de de pan tostado

Resulta que el liceo, la academia y el jardín son lugares Es importante decir que los sofistas no tienen lugar son nómadas y la filosofía no gusta mucho de los nómadas Había dicho que hablaría de Sarkozy, y llegó la hora, cuando se trata de acosar a las peripatéticas (prostitutas) no siempre se sabe que el peripatético es ese que filosofa mientras camina, con Aristóteles, justamente en el liceo, y caminar con Aristóteles en el liceo es hacer filosofía, caminar con una peripatética en un liceo puede también querer decir otra cosa, pero no hay que olvidar que era así como se enseñaba, al menos en compañía de Aristóteles Puesto que hablamos un poco de historia sexual, y bien, ustedes saben que vivir una historia de amor platónica no tiene mucho que ver con Platón, teóricamente y originalmente, es un amor que se supone debe quedar en declaración de intención, y que no tiene necesariamente que ver con el cuerpo, del cual Platón no gustaba mucho, y no tiene mucho que ver tampoco con eso que se puede llamar hoy día socratizar a sus estudiantes, si uno socratiza a sus estudiantes pude ir a la cárcel, si por otro lado, se practicaba en la época de Sócrates una relación erótica con un erastés y un erómeno, que eran los términos utilizados, es decir, un activo y un pasivo, y bien, se trataba de la tradición pedagógica, pedagogo y pedófilo mantenían relaciones íntimas, pero al menos eran bien claras Hoy día sigue ocurriendo pero no tan claramente

Cuando les decía que había términos de filosofía antigua que requerían saneamiento, hay también términos de filosofía general, y tendríamos mucho qué decir sobre lo que significa ser cartesiano, por ejemplo, no tiene mucho que ver con el Discurso del método o la utilización de ideas claras y sin embargo, “Francia es cartesiana,” al menos es lo que decimos El término realista -no vamos a entrar en detalle- pero ser realista suponía en la época de la filosofía medieval la oposición entre realistas y nominalistas, gente que consideraba que la palabra era un fin en sí mismo, y quienes consideran que la palabra es solo para decir algo, en fin, un gran debate teórico en esa época y luego están los términos sensualista, libertino, pragmático y utilitarista, tantas palabras que provienen de la filosofía y que requieren que se les pula para poder utilizarlas correcta e inteligentemente Y no entro en la filosofía oriental que supondría que pudiéramos examinar lo que es ser “zen” Si consideramos la filosofía como un trabajo de restauración de la integridad de las palabras, que es lo que yo creo, hay que hacer lo mismo con el término “sofista” y justamente realizar esta reparación porque desde hace años se enseñan los sofistas como a Platón le hubiera gustado que se enseñaran, y no era ni es una buena idea, creer lo que Platón dice de los sofistas, o de los otros, como los materialistas El sofista es connotado negativamente por Platón, hay una mala reputación y es una inmensa injusticia porque hay una filosofía esencial de esta corriente

Si ven el diccionario Littré (1873) verán que esa connotación negativa platonista persiste y continúa en el uso corriente, la definición de sofista supone un amante de los argumentos un tanto falsos, un personaje un poco retorcido, que trata de lograr sus fines con el uso de la retórica, y eventualmente la mentira, la sofisticación no es jamás una cualidad, se considera que es complicar inútilmente las cosas, agregar engañifas, es decir, no mantener una relación directa con la verdad y —los términos desaparecieron, al menos del uso, pero existen aun en Littré— se hablaba en esa época de sofistiquerías y de sofisterías y si esos términos se reactivaran, pueden ver a lo que corresponderían Si los sofistas son connotados negativamente hasta en Littré —podemos ir a ver en los diccionarios contemporáneos, y veremos que la mala reputación perdura— hay que saber que este término corresponde a una especie de constelación de filósofos contemporáneos de Platón y de Sócrates del siglo V Ade C, y que -ya tienen ustedes la costumbre, pero continuando el trabajo de reescritura de la historia de la filosofía- estos filósofos no son más presocráticos que Demócrito, puesto que son contemporáneos de Sócrates Y de hecho los lectores de Platón se darán cuenta que si Sócrates discute con los sofistas, estos solo pueden ser sus contemporáneos, entonces son presocráticos ficticios, no hay más presocráticos entre los materialista que entre los sofistas, los sofistas no preparan el pensamiento de Sócrates o Platón, constituyen un pensamiento rival

Se les ha negado la cualidad de filósofos porque cuando les hablaba de los problemas con el término ser filósofo, y bien, ha habido una fijación de la definición, considerando que después de todo, el filósofo es ese que mantiene cierto tipo de relación con las ideas, con el ideal, recuerden la anécdota de Thales que mira el cielo, él era un sabio de la astronomía, pero no mira donde pisa y se cae en un pozo, y de cierta manera, el filósofo, es ese que no tiene gran preocupación por lo real, sino de lo inteligible y la inteligencia o de las ideas, y esta es una idea evidentemente falsa, pero es la idea platonista, Aristóteles da la demostración de lo contrario, si recuerdan el fresco de Rafael que se llama “La escuela de Atenas” que muestra a un Platón señalando al cielo y aun Aristóteles señalando la tierra, muestran dos oposiciones, que son dos maneras de hacer filosofía y es un hecho que la manera platonista triunfó y que arrastró consigo esta definición negativa de los presocráticos Se dice con frecuencia que son rétores, no filósofos, sino habladores hábiles, dotados para la palabra, pero sin contenido filosófico Esta mala reputación es absolutamente falsa, y me parece que el auto de fe que Platón deseaba hacer con Demócrito, ocurrió con los sofistas, porque realizó una denigración, ya les había dicho se podía olvidar, descuidar, denigrar, criticar, en fin, que se podían encontrar maneras de evitar un pensamiento problemático, y bien, Platón practicó la denigración, los remito a Protágoras, uno de los diálogos de Platón subtitulado “Sobre los sofistas,” otro es Gorgias consagrado a la retórica que demuestra que Platón transforma en enemigos a individuos que merecían algo mejor que eso ¿En qué consiste entonces el pensamiento sofista? En qué es consistente y cómo se manifiesta esta consistencia Primero que nada hay que prestar atención a los términos que se utilizan, si queremos desinfectar el término, hay que poner atención en el uso corriente, al uso común, al uso filosófico y desconfiar de términos fáciles, que pueden dar la impresión de que un sofista piensa lo mismo que el otro, y que todos los sofistas piensan exactamente lo mismo, esto no es verdad, hay que fijarse en eso, desde el punto de vista del método, existe un cierto número de sofistas, el corpus que sobrevive muestra que enseñan cosas muy diferentes los unos de los otros, aun si hay puntos en común

No son equiparables los unos a los otros, hay uno que es hedonista Antifón, y los otros no lo son, hay confusión con Pródico que era muy listo y defiendía las dos tesis, pero no sabemos cuál defiende en realidad, yo pienso que la vida de Pródico pone en evidencia un compromiso hedonista, pero ese es otro asunto Esta interpretación que les propongo, supone algo que no se dice habitualmente, es decir, que Platón piensa contra los sofistas, piensa contra ellos y descubrimos un pensamiento de resentimiento, un pensamiento reactivo, da la impresión de que busca destruir lo que no se identifica con su idea de la filosofía o de la práctica filosófica, y se comporta de esa manera con los sofistas, los critica sin necesariamente nombrarlos, los critica también nombrándolos y el conjunto de sus tesis pueden ser interpretadas como una crítica de las proposiciones de los sofistas ¿Cuáles son esas tesis? La tesis esencial de los sofistas es formulada por Protágoras que dice: “El hombre es la medida de todas las cosas” Puede no parecerlo, pero es revolucionaria, esta idea que es el individuo quien puede medir el saber, el conocimiento, y que no es la idea, al contrario de Platón, esto supone un relativismo filosófico, es bastante reciente en la historia de las ideas, aun si – recordarán que existe también en los materialistas – tenemos entonces, un relativismo, un perspectivismo y un individualismo que no pueden gustarles a Platón, la idea de que solo el individuo en su relación con el mundo real y únicamente con el mundo real, solo ese individuo puede conocer y puede practicar la filosofía, está en las antípodas del Platón que considera que el saber solo es posible y pensable en lógicas de relación íntima con la idea, o las ideas puras Entonces, hombre medida de todas las cosas, primera tesis, otra tesis que supone una teoría del conocimiento empírico o una teoría empírica del conocimiento, es decir, que no se deduce lo real a partir de las ideas, sino que se parte del mundo como es, es decir, que es un teoría del conocimiento que pasa – como en los materialistas – por los sentidos Son los sentidos los que primero nos permiten aprehender la realidad, conocerla, capturarla, y ver cómo esta funciona, se trata, un términos de filosofía, de un materialismo fenomenista, es decir, que se ocupa uno del fenómeno, se ocupa uno de la realidad, y no en absoluto de la relación que la realidad podría tener con las ideas en un submundo

Es lo real y solo lo real, lo que triunfa el la lógica de los sofistas, ven porqué Demócrito puede ser el maestro de Protágoras y cómo la filiación, independiente de la anécdota de Diógenes Laercio del cargador descubierto por Demócrito, esta anécdota conlleva una significación más importante de lo que pudiéramos creer habitualmente La tercera característica de los sofistas y su filosofía, es una práctica democrática de la filosofía, no es solamente una expresión en el aire, el demos de democrático, remite realmente al pueblo, no se trató de practicar la filosofía como Platón, es decir, como aristócrata, elitista, como un individuo que consideraba que había cursos esotéricos y cursos exotéricos, los cursos esotéricos de Platón estaban reservados a los iniciados, se elegían a los individuos que podían formar parte de la academia, y los cursos exotéricos eran para más gente, pero no era la misma sabiduría la que se transmitía en uno y en otro Es difícil restaurar las enseñanzas esotéricas de Platón, porque eran esencialmente orales, no queda huella de esas enseñanzas, los historiadores de filosofía ha realizado un trabajo considerable para mostrar que aparentemente, la enseñanza esotérica de Platón existía y era bastante pitagórica, es decir, relacionada con las cifras y números, a sus combinaciones, y suponía una cierta iniciación, con un principio de tipo masónico, de una sociedad casi secreta, lo opuesto de los sofistas quienes pensaban que había que ir directamente al pueblo, y ocuparse del pueblo Los sofistas tienen en común lo que yo llamaría un uso agónico, es decir, guerrero, un uso de combate de la retórica, es decir, que son rétores hábiles, cuyo discurso y palabras son temidos, y era también el caso de Sócrates – de Platón no sabemos – al menos el Sócrates de Platón, quien es presentado como un hábil rétor, Y si han leído aunque sea un poco los diálogos de Platón, hay momentos en que verán – depende de la presentación – pero si ustedes leen la edición de La Pléiade, las intervenciones de unos y otros son continuas, una tras otra y no se sabe quién habla, quién dice qué, y se da la impresión de que los sofistas no son esos que creemos, y en las discusiones entre Sócrates y Protágoras, a veces las declaraciones de uno parecen ser las del otro, y el aspecto sofista de Sócrates podría ser también demostrado Si la figura que nos presenta Platón es su portavoz, podemos imaginar que Platón también era un hábil rétor y que tenían eso en común

La opción democrática de los sofistas está en las antípodas de la opción de Platón, porque supone una especie de escepticismo político, no es realmente una enseñanza muy clara de la política, como la de Platón que hace elogio de leyes y del filósofo rey, Platón piensa que el filósofo debe ser rey o que el rey debe ser filósofo, y que solo así podrá realizarse la justicia, la justicia es el quid del político, y dicho esto, la justicia de Platón es: cada quien en su lugar, tres jerarquías: el filósofo rey, los productores, los guerreros y entre ellos no hay comunicación, la gente que trabaja, la gente que hace de policía, y la gente con el poder, esta especie de tri- funcionalidad de Platón, que supone una sociedad muy jerarquizada, muy aristocrática, no es la concepción de los sofistas, quienes al contrario piensan que hay que dirigirse a las instituciones atenienses tal y como funcionan, cuando se trabaja en Atenas, que era su caso y que había que permitir al pueblo o al mayor número acceder a los cargos y a la representación pública Hay incluso en algunos sofistas una especie de desprecio de las leyes, algunos de ellos son enemigos de las leyes, como es un poco el caso de Antifón, ya tendremos oportunidad de verlo Los sofistas son también democráticos, porque suponen que filosofar se hace en público, y no en una escuela y aun menos con los de confianza elegidos por cooptación, la filosofía se realiza en contacto con la gente, y hay un ensayo verdadero de filosofía popular, creo que podemos usar esos términos Si leen los diálogos de Platón acerca de los sofistas, esos que les mencioné, Protágoras y Gorgias, verán cierto número de reproches que se les hacen a los sofistas y esos reproches por largo tiempo se pensó que estaban fundados, salvo por quienes trabajaban verdaderamente sobre los sofistas, pero se creía que Platón tenía razón y se tomaba como un hecho lo que nos decía de los sofistas El mayor reproche es que se hacían pagar, se considera que alguien que cobra por enseñar filosofía no podía ser verdaderamente un filósofo, es una ecuación bastante singular que constituía un problema y que sigue siéndolo, los profesores de filosofía, que enseñan y a quienes se les paga para enseñar filosofía, son o no son filósofos, independientemente de eso

No es eso lo que hace que se sea filósofo, el ser o no ser pagado La relación con el dinero es muy singular entre los filósofos no se habla mucho de él, no les gusta mucho, se prefiere considerar que hay una pureza en el gesto y que Sócrates es la figura emblemática porque Sócrates no cobraba Podemos considerar que la observación es admisible y podemos imaginarnos a Platón diciendo que los filósofos sofistas no son filósofos porque se hacen pagar y que una sabiduría verdadera, se transmite bajo el principio de gratuidad, pero se olvida decir que Platón era de origen noble, y que no tiene necesidad de ganar dinero para vivir, y que es bastante fácil en ese caso, desacreditar el dinero y considerar que es despreciable o detestable Los filósofos sofistas tenían necesidad de dinero para vivir Pero la relación era contractual, no se estaba obligado a ir a sus cursos o recibir un conocimiento de esos filósofos, pero el contrato establecido era bastante claro, y esto ayudó mucho a desacreditar a los sofistas, al decir que se hacían pagar y que hay en esa relación mercantil con la filosofía, una idea que hace imposible la filosofía, como si hubiera una contradicción en los términos

Sigue siendo una cuestión a considerar, que el filósofo sea pagado para filosofar, sigue siendo una cuestión no resuelta, que está solo resuelta en el área de la Education Nationale, y de la enseñanza y solo ahí se acepta que los filósofos sean pagados por proporcionar un saber y sus técnicas, una sabiduría, y de cierta manera, los profesores de filosofía son los herederos de los sofistas en en el sentido amplio del término Platón les reprocha no ser atenienses, algo que es importante, se tiene una visión un poco monoteísta de Grecia, cuando se habla de Grecia nos han hecho creer que solo hay una, y un siglo, el de la Grecia de Pericles, y no hay ni antes ni después, y que Grecia es Atenas y solo eso Eso es un lugar común sobre el que hay que abundar, hay ciertas ciudades – estado, evidentemente sabemos de Esparta, de Atenas y los combates entre esas dos ciudades pero hay un número considerable de ciudades Platón, como aristócrata que era, consideraba que los únicos griegos eran los atenienses y que alguien que no fuera ateniense era un casi un extranjero, casi un bárbaro Los sofistas en su mayoría, salvo Antifón y Critias, todos vienen de otros lugares, hoy día diríamos provincianos

Se les reprochaba también el ser nómadas, ya que circulaban no eran sedentarios en Atenas en una escuela donde se les hubiera podido encontrar, eran individuos que circulaban, de ciudad en ciudad, de un lugar a otro dentro de las ciudades y se les veía aparecer regularmente y molestaban mucho porque son las estrellas de esa época, hoy día habría cámaras de televisiónen fin Hay descripciones hechas de ciertos cursos de filósofos sofistas que demuestran que había un entusiasmo extraordinario, extravagante, la gente se agrupaba alrededor de los filósofos, circulaban con ellos, había apasionados, los histéricos – como siempre en esos casos – y un número considerable de individuos que renuncian casi a todo en una especie de principio casi crístico, se sigue al filósofo sofista, y hay un entusiasmo absoluto por él

Como les pagan y con tanta gente que los sigue, tienen mucho dinero, es evidente que esa arrogancia es desagradable, los sofistas provienen casi siempre de la clase media griega y esto puede molestar al aristócrata que es de fortuna, pero tal vez menos que esa burguesía naciente – podemos decir, utilizando términos que no son, evidentemente, apropiados – pero eso contribuye también a los celos de Platón, al ver a esos individuos que tienen un éxito considerable, riqueza considerable y una reputación que los precede que es difícil de imaginar hoy día Otro reproche que Platón hace a los sofistas es que trabajarían – condicional – sobre la forma y no sobre le fondo, es decir, que enseñarían a hablar, a disertar a analizar, permitirían las argumentaciones, defenderse en un debate, pero en el fondo, no habría nada, no habría consistencia teórica en los sofistas, sino solo una enseñanza de técnicas útiles para brillar y aparecer en sociedad, es bien evidente que no es ese el caso, basta con leer el conjunto del corpus para descubrir que hay una filosofía digna de ese nombre y que ha sido olvidada, por ser molesta, por las ciudades, los estados y los políticos, porque es mucho más subversiva que la filosofía que ha dominado y que domina aun No eligen su auditorio, ya dije algo a ese respecto, que no son individuos que practiquen una filosofía cerrada, sino abierta Esta idea de trabajar en una escuela entre individuos elegidos y que permitiría una escuela selecta, que posibilitaría obtener buenos resultados, y bien, ese no es el ideal sofista, el ideal sofista supone la calle, una filosofía auténticamente popular, en la que se va a buscar al cliente, al filósofo potencial en la calle y se le proponen los medios de dominar la palabra y de acceder a los cargos públicos Eso también es revolucionario, imaginen a individuos aristócratas, nobles, que forman parte de las clases más altas de la ciudad ateniense, y que ven aparecer a individuos originarios de clases modestas, que enseñan al pueblo el medio de lograr puestos de representación, es evidentemente, una necesidad para esta gente, de movilizarse para desacreditar o criticar, no se podía permitir a la gente que facilita que la política sea tomada en manos o a cargo por gente del pueblo

¿Quién fue, entonces Antifón, en este archipiélago de filósofos? Decía que había que poner atención a los términos, y que los sofistas incluían individuos a veces contradictorios, aun así hay un número de tesis en común que permiten decir de tal o cual, que es singular La singularidad de Antifón es incluso más extraordinaria, porque es uno de los raros filósofos hedonistas en esta constelación y en esta época, incluyendo a los materialistas de los que ya hablamos Ya les había hablado también de las lagunas de conocimiento que existen en los textos presocráticos, y con Antifón, como con los otros, hay dificultad para poner orden y encontrar la coherencia que puede existir en su pensamiento Se ignora su fecha de nacimiento, murió aparentemente en 411 A de C

lo cual permite saber poco acerca de sus conocidos, pero lo suficiente para saber que era contemporáneo de Sócrates y que el episteme —habría dicho Foucault— es decir, las condiciones de sabiduría, del saber, de la historia, del pensamiento, eran las mismas, el ambiente intelectual —yo diría— era similar Por largo tiempo se creyó, debido a que los fragmentos eran aparentemente contradictorios, había dos trozos y faltaba uno para relacionarlos y no era muy claro, y se creía que había contradicciones en Antifón, porque no se lograba hacer de él un filósofo coherente, presentable como tal y los trabajos universitarios, bastante recientes permitieron descubrir que había dos Antifon, y que siendo así algunos fragmentos podían ser atribuidos a uno y otros al otro, de tal manera que se lograra restaurar una coherencia en nuestro Antifon, el de Atenas, el otro se llama Antifón de Ramnonte, que es más específicamente un rétor, más específicamente concentrado en cuestiones de lenguaje y de retórica Hay en Antifón de Atenas, por otro lado, actividades múltiples era un individuo que vemos en muchos terrenos, a veces implicado en historias políticas, golpes de estado, que permiten preguntarse qué hacía un filósofo involucrado en golpes de estado, cuando escribió ciertos textos sobre la concordia, se pregunta uno cómo un filósofo que hace elogio de la concordia puede hacer uso de prácticas violentas y lo que ocurre es que – se descubrió recientemente – que sus supuestos compromisos políticos no eran, muy fundados y que había que creer más en la teoría de la concordia que en prácticas implicadas en los golpes de estado a oligarcas que se nos presentaron como certezas Eso es en cuanto al personaje, que es un personaje incompleto como lo pueden constatar y como es frecuente en la historia de la filosofía antigua, hay algo por otro lado, es seguro, y es que es presentado como un contrapeso de Sócrates y que tuvieron lugar discusiones entre Antifón de Atenas y Sócrates, que permitieron a Antifón criticar a Sócrates porque sería el parangón del ideal ascético, porque sería el emblema de un personaje que preferiría la tristeza a la alegría, que preferiría la reducción de los deseos a la expansión de los deseos, hay en Antifón una crítica bastante singular de Sócrates, porque le parece que se viste mal, que come cosas detestables, que no es realmente presentable, no lleva túnica, la túnica es el símbolo evidente de filicación, que su abrigo es repugnante y que lo usa todo el año, imaginen lo que resulta si se usa tanto en verano como en invierno en Atenas, y sobre todo, que no cobra, ese es un reproche mayor, un reproche considerable, que prefiera ser amo de la miseria, que de la alegría y es eso lo que permite a Antifón burlarse de Sócrates, quien a su vez, considera que después de todo, él enseña la virtud y que tiene cosas más importantes qué hacer, que estar en la lógica de la apariencia, que él está en la lógica del ser, y que ninguna otra cosa le interesa, que enseñar lo que ya sabemos del ideal platonista, es decir, el desposeimiento, la virtud, la mínima presencia en el mundo, para ser lo más feliz posible Les decía antes que los filósofos estaban un poco peleados con el dinero, y una de las teorías más activas y más agresivas sobre este asunto, es la de los sofistas, que justifica el dinero, no como un fin en sí mismo, sino como un medio

Puesto que estamos ya en la cuestión del hedonismo, ¿Podemos considerar que el hedonismo se logra a través del dinero o no? Hay tal vez una manera de resolver el problema del pasaje del hedonismo trivial al hedonismo filosófico, o al menos lo contrario, del hedonismo filosófico al hedonismo trivial, ¿Acaso el dinero hace la felicidad? – por decirlo de manera trivial – Es una pregunta que es resuelta por Antifón, quien dice que no hay razón para privarse del dinero, que no es un fin, no hay que amar el dinero por ser dinero, sino simplemente porque es la manera de evitar desplaceres y esta tesis no carece de interés y la encontraremos de nuevo un poco más tarde en Aristipo de Cirene, que será criticado por ser un personaje que frecuenta la corte de los grandes y que come con los poderosos, como Dionisio de Siracusa Hay que comer y cuando no se es de extracción noble y aristócrata y no se tiene mucho dinero, algunos filósofos eran parásitos de la corte, o como bufones, es el caso de Arístipo de Cirene Sócrates consideraba que cuando se ha optado por el ideal ascético, es decir que cuando se haya trabajado sobre sus deseos, se logrará la riqueza, la verdadera riqueza consiste en trabajar sobre sus deseos, más que apurarlos o apagarlos por el consumo o la consumación de los deseos Si tienen un deseo, compran algo, el deseo desaparece, y es una lógica particular, es un poco la lógica de Antifón La de Sócrates es trabajar sobre los deseos, impedir el tener ciertos deseos que serían costosos, en todos los sentidos del término, y entonces, en ese momento se obtendrá la autonomía, que es tan cara a los sabios de esa época, es decir, el hecho de ser la ley de uno mismo

Este ideal de prácticamente todos los filósofos de la época, es decir, el eudemonismo entendido como el bienestar de estar en paz consigo mismo, la felicidad de ser autónomo, de ser la ley de uno mismo, supone medios diferentes, técnicas diferentes para lograrlo Una, es la técnica socrática y supone el empobrecimiento, supone el menor “tener” posible para lograr el mayor “ser” posible, y bien, ciertos filósofos, como los sofistas consideran que hay que dediabolizar el dinero y que con el dinero se pueden arreglar algunos problemas molestos que pueden causar trastornos, después de todo se pueden tener deseos y está bien, a veces, – dicen los sofistas, Antifón para ser exactos – que está bien poder satisfacer esos deseos de manera muy simple no ser esclavo del dinero, pero tampoco considerar que el dinero es detestable Hay algo interesante en ese terreno que nos remite a otras problemáticas, como el poder o los honores Algunos consideran que el dinero no es importante y puesto que no lo es, no hay que tenerlo, otros consideran que precisamente porque no es importante, hay que tenerlo, y que es teniéndolo y usándolo inteligentemente, incluso de manera filosófica, que se mostrará la poca importancia y el poco interés de este Después del personaje y su estilo, algunas palabras para entrar en el conocimiento de la teoría de Antifón y más tarde abordaremos la cuestión de la invención del psicoanálisis

Antifón estaba en la lógica, que ya mencionaba el otro día, de evitar los desplaceres, cuando les decía que el hedonismo tiene dos caras: que supone ir a buscar el placer, pero también trabajar para evitar el desplacer y Antifón se localiza más bien en esta lógica, que es de hecho lo que justificará sus técnicas de terapia o de terapeuta, que supone que debemos poder evitar los dolores y que es eso primero que nada lo que va a hacer de nosotros, gente feliz Y desarrolla una tesis bastante singular, que encontraremos más tarde en Schopenhauer, es una tesis que explica el determinismo, que explica cómo somos lo que somos y porqué, y supone que hagamos una desviación por una teoría, la teoría de los motivos Los motivos luchan en nuestro cerebro, el espíritu material de los sofistas y de Antifón – el alma es material – y hay ciertos juegos y tensiones en el alma y esas tensiones producirán resoluciones, habrá solución a esas tensiones que nos conducirán a ser lo que somos o a hacer lo que hacemos, es decir, que creemos ser libres porque ignoramos las causas que nos determinan, y bien, dejamos de ignorar las causas que nos determinan cuando se comprende que los motivos nos determinan y esta teoría de motivos supone que hay luchas de fuerzas, de potencias y que nuestro cerebro, nuestro espíritu, nuestra alma, es un lugar dinámico donde luchan estas tensiones, y el gran descubrimiento de Antifón, es considerar que hay que evitar las tensiones del alma para lograr la felicidad y que una de las vías de acceso al hedonismo o al eudemonismo, supone un trabajo sobre el propio cerebro, casi sobre el inconsciente Cuando el psiquismo es frágil es el cuerpo el que paga las consecuencias, y esta es una idea radicalmente moderna, una idea que realizó su camino con el psicoanálisis, esta teoría de los motivos, no está tan claramente explicada como la encontramos en, por ejemplo, Ensayo sobre el libre albedrío de Schopenhauer, donde él explica verdaderamente, que es en la lucha de estas tensiones, que vamos a encontrarnos determinados a ser eso que somos, no es tan claro como esto, pero hay una concepción, yo diría, dinámica de la inteligencia y del saber que casi hasta hoy día podría proporcionar materia de estudio a los especialistas de las ciencias del conocimiento o a esos que se preguntan cómo se constituyen los pensamientos, cómo se constituyen la inteligencia y la reflexión, y eventualmente, cómo incluso trabaja el inconsciente Uno de los descubrimientos adicionales, esta idea de que cuando el alma duele, es el cuerpo el que paga las consecuencias, cuando hay sufrimiento en el alma también las habrá en el cuerpo, esta idea se completa con algo importante: se puede acceder al alma, a esas tensiones, a través del lenguaje, por el verbo y la palabra, por la voz, recuerden lo que les dije respecto a los simulacros y una vez más encontramos el materialismo de Demócrito y de Leucipo en los sofistas

y soy yo quien exagera el razonamiento, porque no ha teoría de simulacros en los sofistas, pero podemos bien imaginar que los simulacros que hacen la palabra, los simulacros que hacen el cerebro, puesto que todo es simulacros, todo es atómico, todo se reduce a procesos de circulación de átomos, todos esos procesos hacen que podamos intervenir sobre los motivos, que podamos trabajar sobre los motivos El terapeuta sera quien sepa cómo poner en juego los simulacros que van a permitir acceder a las tensiones y que a su vez permitirán desanudar estas tensiones, lo que permitirá al individuo recobrar un equilibrio que será provechoso, puesto que descubrirá el beneficio de la alegría y de la felicidad, que es la vía de acceso al hedonismo La vía de acceso al hedonismo pasa por esta teoría y me parece que aun si podemos imaginar que forzamos un poco el razonamiento, encontramos ya todo lo que va a constituir el fundamento de la invención del psicoanálisis en Viena al final del siglo XIX y principios del XX, esta idea de que podríamos acceder al interior de un ser a través del exterior, que la palabra, la voz y el lenguaje son medios de acceso hacia el interior, y encontramos ya una gran preocupación de los sofistas, es decir, una pasión por la palabra, por el lenguaje, por la retórica, por el discurso, por la palabra, es tal vez la primera vez en la historia del pensamiento antiguo que se le da a la palabra, a la voz, a la discusión, al intercambio y al lenguaje un papel tan esencial, que permite fabricar toda una teoría de la intersubjetividad, los individuos pueden comunicar y comunican porque son seres de lenguaje, porque son seres de palabra y esos seres de lenguaje que somos suponen un mundo de simulacros, una vez más soy prudente, diciendo que es una hipótesis y que uso el término simulacros que no aparece en los sofistas, pero los simulacros son la ocasión de entrar en el alma de los individuos

Antifón considera – entraremos más en el detalle sobre esto la próxima vez – Antifón considera que debemos poder establecer una terapia, que debemos poder presentarnos como un médico del alma, eso que deja muy lejos las consideraciones platonistas sobre la interpretación de los sofistas como individuos que solo trabajarían sobre la forma sin preocuparse por el fondo, como individuos que solo considerarían el placer de la palabra por jugar con la palabra y hacer juegos de lenguaje, por decirlos en términos de Wittgenstein, no hay deseo de placer en los juegos de palabras, hay solamente una sumisión de la retórica, tanto para lograr puestos públicos, como para curar y permitir a los individuos encontrar la paz consigo mismos, hay una consideración de la retórica que es fundamental y esencial Entonces, yo diría que esto está muy lejos de las opciones platonistas, vean que hay un pensamiento mayor, un pensamiento considerable, la bibliografía no es muy abundante sobre los sofistas, pero aumenta poco a poco – hay trabajos antiguos, les hablaba antes y cada vez hay más recientes – que muestran que se podría tal vez integrar – y se los propongo – que se podría tal vez integrar la corriente de la sofística antigua como una corriente mayor que permitiría crear puentes entre el materialismo, vía el pensamiento sofistas y luego los cínicos, los cirenáicos, – de los que hablaremos luego de haber examinado la cuestión de la terapia de Antifón – y el conjunto constituye una especie de líneas directrices totalmente susceptibles de oponerse ahora como antes, a las opciones platonistas Esto es lo que corresponde a la sesión del día de hoy, deseaba conservar para la próxima vez la cuestión de la terapia y del funcionamiento de la terapia, de manera más precisa, y veremos que los sofistas cobraban por sus lecciones de retórica que permitían acceder a la democracia y al poder, y bien, Antifón cobraba sus sesiones de psicoanálisis Ahí tienen Gracias por el día de hoy

Consideraciones de orden bibliográfico Antes de pasar a las preguntas, ya vieron que con frecuencia encontramos a Platón y si no tienen la posibilidad de leerlo directamente o el deseo o las ganas, y prefieren una síntesis, hay un librito de Pierre-Maxime Schuhl que se llama “La obra de Platón,” y que es un trabajo bien hecho que permite ver la evolución del pensamiento de Platón que permite ver cómo el pensamiento de Platón se constituye a partir de los presocráticos de los que hemos hablado, cómo Sócrates mismo se constituye, lo que son las maquinaciones del pensamiento de Platón y cómo evolucionó, a lo largo del tiempo y las épocas “La obra de Platón” es una buena iniciación En el orden de lo más simple a lo más complicado, diría: de la colección ¿qué sé yo? cuyo principio ustedes conocen y que se llama simplemente Los sofistas, de Gilbert Romeyer Dherbey, que es un pequeño texto extremadamente bien hecho, ustedes conocen el principio, 120 páginas, una pequeña síntesis con una presentación cronológica, un capítulo por autor y está muy bien hecho, con todo lo que muestra la diversidad, los puntos en común entre todos esos individuos que forman parte de la constelación señalada Una buena síntesis igualmente y una buena estructura, de Jacqueline de Romilly: Los grandes sofistas de la Atenas de Pericles

Es muy claro, muy bien documentado, de lectura muy agradable y muestra cómo el pensamiento sofista se constituye en la Atenas de Pericles, con los asuntos políticos e ideológicos del momento, si solo quieren leer uno, que sea este Un texto más denso que fue de gran autoridad y todavía, es un texto de WCK Guthrie que se llama “Los sofistas,” es el trabajo más completo sobre esta cuestión, en que se presentan los individuos en su especificidad, los fragmentos son comentados, se explican todas las lecturas hechas, es caro, pero aun abordable Esa es la bibliografía específica de los sofistas, y ahora un guiño a algo que acaba de salir, o reaparecer, de Pierre Hadot, “Ejercicios espirituales y filosofía antigua,” les he dicho muchas cosas buenas de “¿Qué es la filosofía antigua?” anteriormente, invitándolos a leerlo y diciéndoles que todas las tesis concernientes a la filosofía como práctica, como comportamiento, estaban desarrolladas en ese pequeño libro, ese es un libro que cuesta un poco caro porque era de la colección del Institut d’études augustiniennes anteriormente, e incluye otros pequeños textos de revistas

Lean este: “Ejercicios espirituales y filosofía antigua,” que es un texto que fue mayor para Michel Foucault, aun si Hadot consideró que Foucault estaba un poco sobre un terreno de dandi, sobre un terreno de esteta hay de todos modos una importancia mayor de Hadot en Michel Foucault Esta es la bibliografía consagrada al curso (Preguntas en 15 segundos) Quiero responder a preguntas que me fueron hechas por correo, consagradas al alma, hablamos del alma en Demócrito, de su materialidad, de la posibilidad de utilizar el término alma cuando estamos en una lógica materialista, la cuestión es de un neurosiquiatra jubilado, que me pregunta ¿Podemos establecer una equivalencia entre el alma de los filósofos griegos y el inconsciente de Freud y Jung Hay al menos dos preguntas en la pregunta La primer concierne la cuestión del alma de los filósofos griegos, y es evidente que cuando estamos sobre el terreno del idealismo o del materialismo, no tenemos la misma alma, si Platón nos habla de su alma, es un alma inmaterial -volveré a esto – el alma de Demócrito es material, entonces, es difícil hablar del alma de los filósofos, el concepto de alma en los filósofos griegos, es diversa, dicen cosas distintas sobre esa cuestión, ya sea que el alma es inmaterial, y es inmortal o bien es material y es mortal, supone el arreglo —recuerden—de partículas somáticas, de átomos somáticos y átomos psíquicos

Cuando se está en una lógica platonista o en la lógica de Demócrito, la respuesta a la pregunta no es la misma, por un lado, y el inconsciente de Freud es otra cuestión, regresaré a eso después, pero el inconsciente de Freud —se verá al leer una página de metapsicología más tarde –el inconsciente de Freud es psíquico, no material y en ningún momento Freud —quien se excitaba con la sexualidad de las anguilas— se plantea la cuestión, cuando comenzó a trabajar con todo eso, se preguntaba si existía un lugar de localización de la libido ¿Acaso la libido, esa energía sexual se encuentra en alguna parte? Examinó algunas anguilas, antes de resolverse a decir que no había un lugar en los hombres, que en lo que concernía la libido, estaba por todas y ninguna parte, y que no había una materialidad del inconsciente Y la pregunta habla de Jung también, y es otra pregunta diferente, porque el inconsciente en Jung, no es el inconsciente freudiano, nos remite —como ustedes tal vez saben —a un inconsciente colectivo Hay a un inconsciente individual según Freud y un inconsciente colectivo según Jung y nosotros recapitularíamos de cierta manera, al interior de nosotros, un inconsciente colectivo que sería muy antiguo y que supondría que hemos guardado, por ejemplo, los miedos y las angustias provenientes de la prehistoria o de esos grandes momentos, yo diría, entre el alma de los filósofos griegos idealistas, el alma de los filósofos griegos materialistas, la opción freudiana de un inconsciente psíquico e individual y la opción junguiana de un inconsciente colectivo y psíquico también, vean, que hay respuestas múltiples, yo diría que el alma de Platón podríamos imaginar que tiene que ver con el inconsciente de Freud: es imperceptible materialmente, y solo Wilhelm Reich, y si el dios de la universidad popular nos presta vida, hablaremos de él un día, Wilhelm Reich escribió que el orgón que era la materia del inconsciente, el orgón era susceptible de ser capturado, puesto en baterías y reutilizado, pero solo él podría haber creído eso, esta idea de que esta energía que produce el cuerpo y el inconsciente, podría ser captada en una especie de batería portátil, y resulta que esta pregunta que es inmensa, es una pregunta breve, pero inmensa, supone que podamos responder sí a la proximidad del alma platonista con el alma del inconsciente freudiano, pero es una proximidad que habría que elucidar y no a la proximidad con el alma de Demócrito y en cuanto a Jung, esta idea de que seríamos una síntesis del conjunto de los inconscientes de la humanidad desde su origen, esa no era una idea que los griegos hayan tenido Esa es la primera pregunta

La segunda pregunta, me permite completar, al mismo tiempo hacer la unión entre el curso de hoy y el curso sobre el problema de la invención del psicoanálisis, es una pregunta que nos remite a la materialidad del inconsciente, es una escucha asidua de la Université Populaire, pero no está firmada, nos dice cosas amables, y agrega: “() Permita que le dirija una observación concerniente a su curso del día 5 de noviembre, usted afirmó que Freud concluyó la cuestión del inconsciente, calificándolo de inmaterial, eso es un error sorprendente de parte vuestra, siendo usted, por otra parte, tan erudito, no voy a cometer la impertinencia de hacerle un resumen del pensamiento freudiano, fundamentalmente materialista y positivista” Entonces, el pensamiento Freudiano es materialista y positivista, entonces

en Metapsicología página 78, nuestro amigo Freud nos dice: “Todas las tentativas por adivinar una localización de los procesos psíquicos, todos los esfuerzos por pensar las representaciones como almacenadas en células nerviosas y por mostrar que las excitaciones viajan en fibras nerviosas, han fracasado radicalmente, el mismo destino se ofrecería a una teoría que consideraría reconocer el lugar anatómico del sistema consciente, de la actividad psíquica consciente, en el córtex y de localizar los procesos inconscientes en las partes subcorticales del cerebro Hay un desconocimiento manifiesto, que actualmente no es posible subsanar y que, además, no le corresponde a la psicología”