Der absolute Geist (filosofía de Hegel)

Había ninguna vez, en ningún lugar, un ser tan lleno de sí mismo, tan intenso y reducido que apenas era No encontrando otro objeto más raro e interesante decidió contemplar su profunda y maravillosa irrealidad.

Durante nada de tiempo, el inmaculado autismo, constató su poder absoluto, su conocimiento absoluto, su perfección absoluta Y puesto que se sabía de memoria, constató también, tal vez un poco contrariado, su aburrimiento absoluto “Estoy solo y lo sé todo” “¿cómo podría divertirme de verdad?”, dijo sin decir Tan trascendental reflexión, que tampoco duró nada, fue seguida de un premeditado sueño donde se olvidó de sí mismo.

geist

El tiempo comenzó, y las cosas empezaron a ser cosas Desde entonces, enajenado, padece una grave crisis de identidad y si anda buscando por el mundo Sin saber qué juega, juega a no saber quién es Amando, odiando, riendo y sobre todo sufriendo, va poco a poco recordándose Apenas se reconoció en las primeras piedras y vegetales.

Y luego en peces, dinosaurios, cucarachas y lagartijas Cuando el primer hombre, sobrecogido en una noche estrellada, le dedicó algún pensamiento, sospechó, se despabilo un poco de su profundo letargo Pero aún anda en duermevela Perdido desde el principio, es presumible que al final se encuentre.

Entonces el tiempo cesará y las cosas dejarán de ser las cosas Satisfecho, tal vez, de su épica aventura, volverá a ser autista Reconcentrado en ningún lugar y en ningún momento, contemplará de nuevo su absoluta perfección Y en su absoluta soledad volverá a aburrirse absolutamente Había ninguna vez, en ningún lugar un ser tan lleno de sí mismo, tan intenso y reducido, que apenas era.

No encontrando otro objeto más raro e interesante, decidió contemplar su profunda y maravillosa irrealidad Durante nada de tiempo, en inmaculado autismo, constató su poder absoluto, su conocimiento absoluto, su perfección absoluta.